Materiales de nueva generación que resisten mayores presiones y la agresividad de las aguas residuales, nuevas conexiones en edificios y arquetas y pozos de control son los ejes de la nueva red de saneamiento que transitará a dos metros bajo tierra en la calle Néstor de la Torre, en Las Palmas de Gran Canaria, una de las más importantes vías de tráfico de vehículos, donde transitan unos 18.000 vehículos al día.
En Néstor de la Torre, las tuberías se han deteriorado de forma irreversible por el uso y el paso del tiempo. El estado de la tubería ha obligado a Emalsa a un mantenimiento intensivo que por lo frecuente incluso ha provocado alguna queja ocasional de los ciudadanos, por la continua presencia de cubas y operarios de Emalsa realizando labores de limpieza y mantenimiento en la zona.
Esta inversión la realiza el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria por decreto de urgencia debido al grave estado en que se encuentra la conducción de aguas residuales de la calle Néstor de la Torre y a la necesidad de garantizar la salubridad de los edificios de la zona, que ocasionalmente podrían sufrir vertidos por desbordamiento de las acometidas. Emalsa, como contratista adjudicatario, sustituirá el viejo hormigón resquebrajado de 300 milímetros de diámetros a una de 400 milímetros de material plástico con mayor resistencia frente a agentes químicos y factores mecánicos como el peso de los vehículos de esta arteria urbana de la capital grancanaria. Se instalaran nuevas conexiones de los edificios afectados a la red, así como nuevas arquetas y pozos.
A dos metros bajo tierra
La red existente discurre bajo la calzada a aproximadamente 2 metros de profundidad. La nueva red se instalará paralela al trazado actual. La profundidad y el tipo de terreno sobre el que se sustenta la vía, arena, hace necesario por motivos de seguridad el cierre al tráfico del vial en Nestor de la Torre, entre las calles Valencia y General Vives, durante no menos de 2 meses.
Emalsa, en apoyo a las medidas que el Ayuntamiento de la capital grancanaria,ha promovido para tener informado a los clientes, como el anuncio publicado en prensa, ha repartido entre los vecinos avisos sobre el corte de vial para minimizar las molestias que estas obras inevitablemente generan.
Las nuevas conexiones de alcantarillado de los edificios a la red general a instalar parten de la acera, durante su ejecución se habilitarán pasos alternativos a fin de permitir el acceso a edificios y comercios, así como el paso de los viandantes. Los vehículos que pretendan acceder desde el Paseo de Chil y la Plaza de España a la Avenida Marítima serán desviados por la Avenida de Mesa y López. Se ha establecido un plazo de ejecución inicial de dos meses.