La verdad es que Rossi lo tiene en la mano. Aunque Casey Stoner gane las cuatro próximas carreras, a Rossi le bastaría con un sencillo tercer puesto en Motegi, o en cualquiera de los cuatro Grandes Premios que tiene por delante, para ganar su octavo título mundial, igualando además la gesta de Giacomo Agostini, que hasta ahora es el único campeón de la máxima categoría que ha logrado recuperar una corona tras dos años apartado del título.
No sabemos hasta qué punto se mostrará ilusionado Agostini con este nuevo logro de Rossi, que poco a poco va acabando con sus récords.
Todavía tiene que hacer ese podio, pero muy raro sería que Rossi no saliera de Motegi con su nuevo y flamante cetro. Pero el Gran Premio de Japón no sólo será atractivo por este motivo. También será una carrera para no perderse esperando ver el rendimiento de Dani Pedrosa con los Bridgestone en condiciones meteorológicas óptimas (confiamos en que Japón esté libre de tifones el próximo fin de semana). Aparte de la proclamación de Rossi, la atención del campeonato está centrada principalmente en él.