Los ocho años que lleva mi hermano al frente de los fogones del Restaurante Lavid le han enseñado a valorar la importancia del trabajo diario y de la formación, indispensable para aprender las técnicas básicas y los conceptos más elementales de este oficio suyo, tan bonito como complejo, como es la cocina. «Recuerdo como si fuera ayer a Martín [Berasategui] mirándome mientras yo hacía una canel de helado con una cuchara. Siempre repetía: El secreto está en el giro de muñeca», cuenta mi hermano. Con Martín aprendió a mimar el producto, a no seguir las normas al pie de la letra, a investigar, a crear. Tiempo después, fue Ferrán Adriá quien despierta en él esos toques vanguardistas e innovadores con que nos sorprende día a día.
La participación de Alfonso en la clausura de la Mostra Gastronómica del Nyespro «Callosa a Taula» y el gran éxito con el que clausuró la 9ª Mostra Gastronómica de Cuina Marinera de La Vila (sucediendo a nombres como Santi Santamaría, Susi Díaz o su maestro Martín Berasategui), supone para mí y para toda mi familia un motivo de orgullo. Ver como mi hermano va a más cada día me motiva a seguir creciendo como profesional y como persona.
El excelente trabajo realizado por Alfonso durante estos años lo han hecho merecedor, sin ningún género de dudas, de convertirse en la insignia del proyecto de restaurante que fué Lavid. Tanto es así, que desde el 1 de marzo de 2010 nuestro restaurante tiene nombre propio. En estas Jornadas presentamos nuestro nuevo proyecto, el Restaurante Alfonso Mira.
Teo Mira.
http://www.alfonsomira.com